Cruz Roja Empresas ha creado un documento dirigido a impulsar la diversidad y su gestión en el ámbito empresarial, ya que ésta es una realidad que nos rodea y que recientemente se ha reforzado como consecuencia de la globalización de las empresas y el desarrollo de las nuevas Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC).
En este documento, resaltan y profundizan sobre la idea de que las personas no sólo nos diferenciamos por nuestras cara características físicas, sino también por aquellas de carácter social y cultural. Las primeras están dentro de la clasificación de «Diversidad Visible» y las segundas pertenecen a la llamada «Diversidad Oculta».
Los rasgos de la Diversidad Oculta son mucho más conflictivos, precisamente por eso, porque no se ven a simple vista. Pero, contrariamente a lo que se pueda pensar, son los que más pueden aportar a la cadena productiva de una empresa. A este grupo pertenece, por ejemplo, la Diversidad Cultural.
En el caso concreto de la empresa, la Diversidad Cultural puede aportar una serie de elementos positivos como la capacidad de adaptación, la creatividad, el espíritu innovador, el compromiso, el dinamismo, la responsabilidad, el conocimiento, las experiencias… Sin embargo, con mucha frecuencia, la diversidad cultural se interpreta desde los estereotipos y prejuicios, y, en la mayoría de los casos, esto supone que se asocie a dificultades y problemas y no se contemple su vertiente más positiva.
En este sentido y según la investigación llevada a cabo por la Consultora Roland Berger, la Diversidad y la Inclusión, en su sentido más amplio, tienen un impacto real y directo en los resultados de la empresa, ya que en aquellas empresas en las que se trabaja y se adoptan políticas concretas en estos ámbitos:
Por tanto, la Diversidad e Inclusión han de convertirse en una verdadera herramienta de gestión que aporte ventajas competitivas a las empresas. Para ello y de acuerdo a la investigación de dicha Consultora, es necesario que en la Compañía:
