En otro post hablamos de la relevancia que está teniendo o debe tener el Employer Branding en la estrategia de atracción y retención del talento. Así que esta semana hemos pensado que podríamos abordar qué es el Employer Branding y cómo podemos empezar a trabajar en él.
Se entiende por Employer Branding la identificación y transmisión al mercado de una imagen de empresa, con el fin de seducir, convencer y captar a los mejores profesionales. En definitiva, se trata de decirle a los profesionales qué significa trabajar en la empresa y qué valores y características hacen que sea única.
Para ello, es necesario actuar en los siguientes ámbitos:
- Identificar los valores y características que mejor definen a la Organización, y que permiten dar alcance a las estrategias establecidas.
- Asegurarse que las políticas, sistemas y procedimientos de trabajo son coherentes y consistentes con dichos valores, características y estrategias, de forma que tanto nuestro equipo actual, como los empleados potenciales reciban mensajes coherentes. No hay nada más frustrante que entrar en una nueva compañía y un nuevo puesto y al poco tiempo darse cuenta de que lo que hacemos y el estilo de la organización nada tiene que ver con lo que nos dijeron.
- Identificar quiénes son los empleados potenciales, de la misma forma y con la misma rigurosidad con que identificamos quiénes son nuestros clientes potenciales. Es decir, aquellos que mejor encajan con los valores y características identificados y/o definidos, ya que hay que aceptar que no somos buenos para todo el mundo, ni todo el mundo encaja en nuestra empresa.
- Identificar o crear prácticas empresariales que sean coherentes con los valores, características y estrategias de la organización y que constituyan un rasgo diferenciador en el mercado en el que opera la Compañía.
- Establecer, actuando en unión las áreas de Recursos Humanos y Marketing, una política y estrategia de comunicación interna y externa de forma que se transmitan los valores, características y prácticas propias de la Organización y que acaben constituyendo el Employer Branding en el mercado.
A nuestro entender, los buenos profesionales se comprometen con la empresa:
- En la medida en que su experiencia profesional se ajusta a las expectativas generadas en el momento de su incorporación.
- Que los valores y características de la empresa encajen con los suyos.