SEA EMOCIONALMENTE INTELIGENTE

Ya hemos comentado en repetidas ocasiones que una cualidad esencial en un buen profesional y/o directivo, consiste en ser Emocionalmente Inteligente, ya que, según nos dice Daniel Goleman en sus libros, las personas emocionalmente desarrolladas, que gobiernan adecuadamente sus sentimientos, y asimismo, saben interpretar y relacionarse efectivamente con los sentimientos de los demás, disfrutan de una situación ventajosa en todos los dominios de la vida.

Por ello, a continuación le proporcionamos una serie de ideas que le pueden ayudar a ser emocionalmente más inteligente:

  1. Analice sus emociones: qué las provoca, cómo las expresa y cómo éstas inciden en los que le rodean y en lo que sucede.
  2. Diga siempre lo que piensa, desde una óptica constructiva y sin humillar ni ofender a nadie.
  3. Exteriorice sus emociones, canalizándolas adecuadamente.
  4. Dé las gracias habitualmente y reconozca a los demás el trabajo bien hecho y los esfuerzos realizados aunque no se consigan los resultados previstos.
  5. Haga ejercicio físico y si trabaja en un lugar cerrado, vaya, de vez en cuando, a que le dé el sol y/o a respirar aire fresco.
  6. Coma adecuadamente, duerma lo necesario y descanse de vez en cuando a lo largo de la jornada laboral.
  7. Rodéese de plantas verdes.
  8. Adquiriera compromisos comunes y dialogue con sus compañeros, jefes, subordinados…
  9. No dé nada por supuesto: exponga lo que quiere o espera de los demás. Pregunte y escuche a sus interlocutores.
  10. No se reproche por tener emociones negativas, ya que la tristeza, el enfado, el miedo… son tan naturales como la alegría, la serenidad…,  pero gestiónelas adecuadamente.
  11. Ejerza la influencia en detrimento de la autoridad.
  12. No reproche a los demás lo que no le guste, actúe para que las cosas cambien.
  13. Alimente la autoestima de la gente a través de halagos y haciéndoles sentir importantes.

Tenga en cuenta que la inteligencia emocional incrementa o disminuye nuestro rendimiento en cualquier ámbito de la vida, de modo que si incrementamos nuestra inteligencia emocional, nuestro rendimiento se incrementa de un modo proporcional.

By | 2016-10-18T12:07:17+00:00 octubre 8, 2010|Categories: RRHH|Tags: , , , |