RESILIENCIA EN LA GRANJA

La película Chicken Run (Evasión en la Granja) la cual recomendamos, cuenta las aventuras de unas gallinas que van en busca de su libertad  y de como superan la adversidad utilizando y/o desarrollando recursos y competencias, como el trabajo en equipo, liderazgo…y lo más importante, la RESILIENCIA.

Es difícil encontrar personas que tengan una elevada resiliencia de forma innata, sin embargo todos tenemos el potencial al que podemos acceder y desarrollar, si lo deseamos, puesto que somos capaces de adquirir habilidades nuevas, y reconducir conductas, a cualquier edad.

Al Siebert en su libro titulado “La Resiliencia”, hace una buena exposición del tema. Para Siebert, Resiliencia significa…

  • Ser capaz de recuperarse de eventos vitales que, a primera vista, pueden parecer totalmente abrumadores.
  • Arreglárselas bien cuando hay alteraciones profundas.
  • Mantener una buena salud y energía cuando alguien está sometido a presión constante.
  • Recuperarse fácilmente de los contratiempos.
  • Superar las adversidades.
  • Cambiar de estilo de vida y de trabajo cuando no es posible mantener los actuales.
  • Hacer todo lo anterior sin actuar de una manera dañina o disfuncional.

Los pasos para desarrollar las habilidades y la fortaleza de la resiliencia siguen una jerarquía de cinco niveles y cada uno de ellos se fundamenta en el anterior, de modo que es imprescindible trabajar el primero en primera instancia, antes de adentrarnos en el desarrollo del segundo y, así, sucesivamente.

Estos pasos son:

1. Optimizar la salud y el bienestar: Si no sabemos manejar adecuadamente la tensión, acabamos generando el síndrome de adaptación general que se traduce en el desarrollo de enfermedades tales como infartos, úlceras gastrointestinales, etc.

2. Desarrollar una buena capacidad para solucionar problemas. Las personas centradas en la resolución de los problemas con los que se encuentran, son mucho más resistentes que las personas que se desentienden, se sienten desamparadas o responden de manera excesivamente emotiva.

3. Desarrollar guardianes interiores fuertes. Existen tres fuerzas esenciales que hacen las veces de guardianes y que controlan el acceso a las capacidades de resistencia de nivel superior: la confianza en uno mismo, la autoestima y el concepto sobre uno mismo.

4. Desarrollar habilidades de resistencia de alto nivel. Si las tres fuerzas anteriores son fuertes nos permiten desarrollar un amplio abanico de talentos, habilidades y fortalezas como son: el aprendizaje; las expectativas positivas; la integración de capacidades paradójicas funcionando con una introversión extrovertida, un optimismo pesimista, un desinterés egoísta, etc., ya que cuantos más pares de rasgos contrapuestos se tengan, más flexibilidad emocional y mental para resistir se tiene; y actuar de manera sinérgica con los demás haciendo que las cosas salgan bien para nosotros y para los demás.

5. Descubrir el talento para la serendipia, entendida como la capacidad para descubrir la buena suerte, la oportunidad, en los accidentes y en las desgracias, ya que la adversidad crea una oportunidad para que nuestra vida tome una dirección distinta y mejor de lo que hubiéramos esperado. Las personas que convierten los acontecimientos no deseados en oportunidades, lo hacen porque exploran deliberadamente el entorno en busca de oportunidades.

Por último hay que señalar que cuando hablamos de Resiliencia, hemos de tener en cuenta lo siguiente:

  • Cuando uno se ve arrastrado por un evento adverso nunca vuelve a ser el mismo. O nos adaptamos o sucumbimos; salimos reforzados o debilitados.
  • Mientras se lucha contra la adversidad o un cambio drástico, la mente y los hábitos crearán barreras o puentes hacia un futuro mejor.
  • Culpar a los otros por cómo nos van las cosas nos confina a un estado de víctima sin resiliencia.
  • La resiliencia surge de sentirnos personalmente responsables de encontrar una manera de superar la adversidad.
  • La fortaleza surge del aprendizaje, de la motivación y el manejo de la escuela de la vida.
  • El conocimiento interior mejora la resiliencia, porque la manera de ser resiliente debe crearla uno mismo. Y el conocimiento interior procede de la observación, la experimentación y el ser receptivo a cualquier información de retorno.
  • Desarrollar elecciones conscientes sobre cómo se actuará, conduce a sentimientos de libertad, de independencia y de controlar la vida.
  • A medida que se adquiere la resiliencia, los cambios y las adversidades se manejan de forma más eficaz, facilidad y rapidez.

Nota: Reedición del Post Potenciar la Resiliencia del 08.09.2009

By | 2016-10-18T12:07:02+00:00 enero 12, 2011|Categories: RRHH|Tags: , , , , |