LOS JEFES A EXAMEN

La consultora Otto Walter llevó a cabo, el año pasado, un estudio en el que se analizaba la adecuación y/o calidad de los jefes y/o mandos. El estudio se llevó a cabo con una encuesta anónima que analizaba 80 comportamientos vinculados a la gestión de personas y que cumplimentaron más de 4.300 empleados, de grandes y medianas empresas, para valorar a 712 jefes.

El resultado de este estudio es el siguiente:

  • Un 22,6% obtuvo la calificación de “buenos jefes”.
  • Un 35,4% fue calificado como suficientemente válido, aunque con claras áreas de mejora.Un 24,3% no alcanzó el nivel mínimo exigible.
  • Un 17,3% entra de lleno en la mediocridad directiva.

Aunque hay camino que recorrer en todas las áreas que integran la gestión de personas, aquellas en las que siguen habiendo más lagunas, según dicha investigación, son:

  1. El reconocimiento, ya que sólo un 43% logra que su jefe, al menos una vez al año, le diga cómo considera que está haciendo su trabajo.

  2. La gestión de las emociones propias, ya que: Un 44% de los empleados afirma que su jefe no es capaz de reconocer sus errores o limitaciones. Un 30,4% de los trabajadores manifiesta que su jefe no sabe aguantar sus prontos y se descontrola dando voces más de lo debido. Un 30,4% de los trabajadores manifiesta que su jefe es incapaz de llevar con templanza los momentos de presión o carga de trabajo.

  3. El trato y orientación del trabajador, ya que sólo el 50% de los colaboradores afirma que su jefe les dedica el tiempo suficiente, y más del 60%, han suspendido a sus jefes en la tarea de formar a su gente.

  4. La gestión de las reuniones, ya que sólo un 44,4% de los jefes es reconocido como cumplidor de los horarios establecidos y sólo un 48%, tiene planificadas reuniones periódicas del equipo en las que se comparta información y se hagan puestas en común útiles para el equipo.

  5. El Optimismo, la Credibilidad y el Compromiso, ya que sólo el 60% de los jefes gestiona creando un clima de exigencia positiva, frente a un 40% que genera presión negativa, estrés y agobio; sólo el 70% de los empleados afirma que su jefe suele hablar bien del resto de áreas de la empresa y de la dirección de la compañía; sólo el 64% de los trabajadores es capaz de afirmar que sus jefes cumplen rigurosamente los compromisos y promesas dadas; y sólo un 67% percibe que su jefe cree en los objetivos que transmite.

  6. La supervisión y evaluación del equipo, ya que un 59% de los jefes va directo a los fallos cuando controla el trabajo que han hecho y tan sólo un 66%, aprovecha los fallos para aprender en vez de limitarse a echar la bronca ante el error.

Con estos datos, es evidente que todavía hay camino que recorrer en el desarrollo directivo de nuestros equipos de directivos y/o mandos, ya que, a nuestro entender, la única forma de conseguir el compromiso de nuestra gente, entendido como la efectividad y entusiasmo, es a través de la correcta asunción y desarrollo de la función directiva.

By | 2016-10-18T12:07:32+00:00 julio 2, 2010|Categories: RRHH|Tags: |