La incorporación de los Millennials a las Organizaciones

En el siglo 21, la mayoría de las organizaciones siguen aferrándose a un modelo rígido de tiempo y lugar fijo de trabajo que es más adecuado para la era industrial. Sin embargo, hay evidencia de que los empleados, con especial incidencia los denominados Millennials (nacidos entre 1980 y 2000), son más productivos si tienen mayor autonomía sobre dónde, cuándo y cómo trabajar.
Los Millennials quieren tener la posibilidad de trabajar de la manera que más les convenga:

» Su uso extensivo de la tecnología implica que la línea que divide el trabajo y el hogar es cada vez más borrosa, aunque muchos prefieren trabajar en una oficina antes que solos.

» Se sienten limitados por lo que consideran prácticas obsoletas de trabajo tradicional y, muchos de ellos, piensan que sus directivos no siempre entienden el modo en que utilizan la tecnología en su trabajo.

» Para ellos, un entorno amigable no solo tiene que ser totalmente digital, sino que también tiene que ser cómodo y creativo. Ellos esperan trabajar duro, pero no lo harán sentándose en un cubículo durante todo el día. Se sienten atraídos por las organizaciones que ofrecen un ambiente atractivo, cómodo y estimulante que combine creativamente el trabajo y la vida. Se cambian rápidamente de empresa cuando sienten que sus necesidades no están siendo cubiertas.

» La mayoría es feliz trabajando junto a otras generaciones, ya que a la mayoría le gusta trabajar con los altos directivos más mayores, aunque reconocen la existencia de tensiones.

La creciente incorporación de estos trabajadores a las empresas, lleva consigo una tensión intergeneracional  que supone un reto para muchas organizaciones, ya que implica gestionar puntos de vista y necesidades, a menudo en conflicto por la falta de entendimiento entre generaciones.

Por ello, juntar a distintas generaciones debe ser una tarea prioritaria para Recursos Humanos, ya que las empresas se enfrentan a dos grandes riesgos con una fuerza laboral multigeneracional.

» El primero es que cada vez es más probable que los empleados trabajen más tiempo y se jubilen más tarde, bloqueando, así, la ruta de acceso para muchos millennials que quieren subir lo más rápidamente posible en la escala corporativa. Si sus ambiciones se frustran, ellos no dudarán en buscar otro lugar en que se las satisfagan.

» El segundo riesgo es que en los próximos años,  serán los Millennials los que estén dirigiendo a trabajadores de mayor edad, algunos de los cuales podrían resentirse por este hecho.

Dirigir una fuerza laboral multigeneracional exige un fuerte liderazgo, el reconocimiento en toda la organización, de que las diferentes generaciones pueden necesitar diferentes estilos de gestión y una gestión del desempeño transparente que demuestre claramente que el rendimiento es recompensado.

En un esfuerzo por ayudar a los directivos a ponerse en los zapatos de los empleados más jóvenes y entrenar a los altos ejecutivos en Tecnologías de la Información, redes sociales y en las últimas tendencias laborales, muchas organizaciones están llevando a cabo programas de “mentoring a la inversa”, emparejando la alta dirección con  jóvenes empleados. Otro beneficio de este tipo de programas es la reducción de la rotación entre los empleados más jóvenes, al poder obtener una visión valiosa del mundo del management a través del acceso a los niveles superiores, además de que ayudan a transferir el conocimiento organizativo a la generación de los millennials, que se irán haciendo cada vez más importantes a medida que los “baby boomers” se vayan jubilando en mayor número.

Si te interesa conocer más sobre las características de las diferentes generaciones (Baby Boomers, Generación X y Millennials) y como conciben el trabajo, te sugerimos ver este interesante vídeo.

Fuente: Millennials at work de http://www.pwc.com