Impacto de las emociones en la cuenta de resultados de una empresa

A pesar que en el ámbito empresarial, se presupone un entorno lógico y racional, la realidad es que queramos, o no, todos los seres humanos somos seres eminentemente emocionales. En este sentido, los estudios realizados respecto al impacto de la inteligencia emocional en el trabajo, concluyen que el clima emocional de una empresa impulsa o deteriora el desempeño y que aquellas organizaciones con un mayor coeficiente emocional obtienen una mayor productividad y un mayor éxito. La forma en que los empleados gestionan las emociones está directamente relacionada con todo lo que sucede dentro de la empresa.

La investigación neurológica revela dos hechos que son fundamentales para entender cómo la emoción incide en el trabajo:

  • En primer lugar, nuestras emociones son fundamentales para la toma de decisiones.
  • En segundo lugar, los seres humanos estamos diseñados para establecer conexiones con otras personas. Siempre estamos en sintonía con los demás y nos afectan las emociones y las acciones de quienes nos rodean.

Estos hechos nos llevan a concluir que:

  • La Inteligencia Emocional es la base de cualquier toma de decisiones que, a su vez, incide directamente en el nivel de desempeño que se consigue.
  • Cada persona de la empresa con un Coeficiente Emocional bajo, y que en consecuencia no actúa adecuadamente, es “la manzana podrida” que puede contagiar a los que están a su alrededor, reduciendo así su nivel de desempeño.

Las investigaciones indican que no sólo las personas implicadas en las situaciones negativas desde un punto de vista emocional se ven impactadas, sino también aquellas que las observan.

Las emociones que pueden causar un mayor impacto negativo son el miedo, la ira y la ansiedad, ya que bloquean la capacidad de pensar racionalmente y, si estas emociones no se gestionan adecuadamente por parte de los directivos/mandos, tanto desde un punto de vista de autogestión como desde un punto de vista de gestión de su equipo, pueden disminuir el nivel de fidelización de su gente, así como el potencial de desarrollo, crecimiento e innovación.

Por ello, es de vital importancia crear una organización con un elevado Coeficiente de Inteligencia Emocional, a través de:

  1. Incorporar directivos/mandos con un Coeficiente Emocional elevado.
  2. Incorporar a la cultura organizacional valores relacionados con el Coeficiente Emocional.
  3. Medir y ofrecer feedback a la gente que tenemos en la empresa en la actualidad sobre el nivel de Coeficiente Emocional.
  4. Ofrecer formación a la gente que les permita crear un lenguaje común, comprender la repercusión de crear y mantener un entorno emocionalmente sano y desarrollar y/o adquirir las competencias.
  5. Aplicar el aprendizaje a través de programas de mentoring y coaching con el fin de fundamentar los valores, comportamientos y competencias trabajadas, adquiriendo los hábitos necesarios.
  6. Celebrar los éxitos y/o las etapas que se van cubriendo en el ámbito de la inteligencia emocional.
By | 2016-10-18T12:06:25+00:00 noviembre 28, 2011|Categories: Inteligencia Emocional|Tags: , |