Cómo dar un feedback efectivo a su equipo

Una de las actividades propias del directivo/a es dar feedback a su gente sobre cómo está llevando a cabo o ha llevado a cabo, su labor profesional y la forma en que se haga determinará, entre otras cosas, el nivel de satisfacción y desarrollo de su equipo.

Por ello, a continuación proporcionamos una serie de ideas que le pueden ayudar a la hora de dar feedback a su gente.

  • Dé más feedback sobre aspectos positivos que sobre aspectos a mejorar
  • Si resaltamos más lo positivo, la gente está más predispuesta a aceptar que también le comentemos aquellos aspectos que son susceptibles de mejora. Por otro lado, y como ya hemos comentado en algún artículo anterior, las investigaciones sugieren que por cada comentario de mejora que hacemos a una persona es necesario hacerle cinco positivos para equilibrar el efecto del primero. Es importante tener en cuenta que hay que dar ambos tipos de feedback,  tanto el que hace referencia a aspectos de mejora como el que se refiere a fortalezas, en momentos diferentes en el tiempo, ya que nuestro cerebro discrimina lo que escuchamos, y escuchamos sólo aquello que queremos oír y, por tanto, si lo hacemos en el mismo momento, la persona se queda sólo con los aspectos positivos.

  • Dé feedback con frecuencia
  • No espere a que se produzcan grandes logros o grandes equivocaciones y aproveche cualquier oportunidad que se presente en su día a día profesional. De esta forma potenciará su desarrollo.

  • Sea oportuno/a
  • Es decir, dé el feedback en el momento en que suceden las cosas, para conseguir el efecto que pretendemos.

  • Sea descriptivo/a
  • Esto implica centrarse en hechos concretos y específicos, evitando así el dejarse llevar por juicios de valor o aspectos emocionales y transmitir una percepción de subjetividad. Si se trata de un feedback para reconducir un desempeño, céntrese en los comportamientos que se pueden cambiar y/o mejorar y eluda la referencia a rasgos de carácter o personalidad que son muy difíciles de cambiar.

  • Controle sus emociones
  • No dé feedback cuando esté enfadado/a, nervioso/a…, ya que lo único que conseguiría sería poner a su gente a la defensiva. Recuerde que las emociones se contagian.

  • Explique el porqué de su feedback
  • Además de explicar el porqué, haga saber a su gente la repercusión o importancia que tiene para la organización, para el equipo y/o para él mismo, el cumplimiento o incumplimiento de un determinado objetivo o acción y/o la realización de un determinado comportamiento.

  • Permita que la persona a la que se le va a dar feedback exponga su punto de vista
  • Esto se debe hacer prestando la máxima escucha y consideración.

¿Y usted que tipo de feedback le da a su gente?